Guillermina Ferracutti

Habita el planeta desde el 93. Se crió en San Genaro hasta que a los 17 años llegó a Rosario y el horizonte, antes llano, se le llenó de edificios.

Trabaja como niñera y comerciante. Los niños son su motor y su refugio. No duda que si existe un Dios, éste vive en los ojos de su Nona Tere. Detesta la televisión. Es adicta a la música y al mate.

Fanática a niveles extremos de La Sole, Harry Potter y Celine Dion.

Personajes e historias la invaden constantemente y no la dejan en paz hasta que no los crea. Escribe porque no lo puede evitar. Asegura haber soñado muchas cosas de las que escribió.

 
 
 
Bautismo express​

Lisandro no creía casi en nada. Hasta que un lunes se sentó en su enorme sillón a hacer zapping y vio un anuncio en la televisión:

“¿Está usted cansado de ser ateo? ¿Necesita dejar de ser el único responsable de su destino? ¿Quiere tener a quién echarle la culpa si le va mal? ¿Le gustaría poder pedir todo lo que usted quiera? No espere más, la Iglesia Católica se ha modernizado y ha encontrado la forma de llegar a usted en la comodidad de su hogar. Compre ahora mismo su bautismo express y recibirá un kit de iniciación al catolicismo a domicilio. Si llama en los próximos diez minutos al teléfono que figura en pantalla le enviamos un milagro de regalo. Aceptamos todos los medios de pago”.

Lisandro no lo dudó, agarró el celular y llamó al 0800. Pidió el bautismo y decidió cambiar su vida.

Al día siguiente recibió en la puerta de su casa tres cajas grandes a su nombre, con acuso de recibo.

Ansioso, se metió a la casa y miró la primera. Tenía un cartel grande que decía:

“PASO 1: EL SEÑOR QUE TODO LO VE”.

Al abrirla se encontró con dos bolsas, una grande que contenía cincuenta y seis cámaras de video y veintidós micrófonos. Las instrucciones eran simples:

  1. Instalar las cámaras y los micrófonos por todo el hogar. Intente que no quede ningún metro cuadrado sin cubrir.

  2. Recuerde siempre que el señor está en todas partes.

La segunda bolsa tenía tres camaritas chicas del tamaño de una pila de reloj. Las instrucciones eran un poco más complejas:

Instalación de cámaras hipoalergénicas:

  1. Inserte la primer cámara por su oído izquierdo, incline su cabeza hacia el lado opuesto y espere unos minutos hasta que se instale en su cerebro.

  2. Posicione la segunda cámara sobre su lengua y tráguesela con un vaso de agua.

  3. Si usted es mujer, suavemente, inserte la tercer cámara en su vagina.

Si usted es hombre, insértesela por el recto.

Lisandro respiró hondo y siguió las instrucciones pensando en la cantidad de dinero que había invertido para empezar a creer en algo y en todas las cuotas que le había sobrecargado a la tarjeta con su bautismo. Intentó buscarle el lado positivo, y se imaginó que Dios se apiadaría de él y le curaría las hemorroides.

Un poco incómodo, siguió con la segunda caja.

“PASO 2: LA PALABRA DE DIOS (EDICIÓN 2019)” – incluye los tomos más relevantes de la Biblia en cómics para que usted pueda entender mejor nuestra historia.

Lisandro abrió la caja y leyó los títulos, algunos eran: “Adán, Eva y la serpiente: un trío peligroso”, “El ángel Gabriel tiene algo para decir”, “Éramos pocos y parió la virgen”, “Al tercer día lo resucitó el conejo”, “Llora que te llora María Magdalena”, entre otros.

Justo mientras estaba revisando la segunda caja de su bautismo, a Lisandro le dieron ganas de ir al baño. Siempre teniendo dudas de qué era eso de la pascua, decidió llevarse para leer “Al tercer día lo resucitó el conejo” y fue a responderle a la naturaleza, mientras aprendía un poco de su nueva religión.

Al terminar de leer y ver ilustradas aquellas escenas con la cruz, la corona de espinas, los clavos y la idea de muerte y resurrección, quedó impresionado. No pudo evitar pensar que el autor de aquella escena era un apóstol depresivo, que se había inspirado para describir la resurrección en la primera vez que se pegó un baño después de pasar tres días tirado en la cama, implorándole a Dios su propia muerte.

Tiró la cadena y continuó, todavía le quedaba una caja.

“PASO 3: EL ESPÍRITU SANTO”.

Miró estupefacto una gomera, un bidón de agua y un librito con instrucciones.

  1. Debe utilizar la gomera para cazar una paloma que simbolice al Espíritu Santo.

  2. Con el agua bendita del bidón hiérvala por treinta y cinco minutos hasta obtener su caldo bautismal.

  3. Realice un juramento a Dios Todopoderoso entregándole su vida y aceptando las voluntades que él tenga con ella sin objetarlas. Jure especialmente no dejarse llevar por las tentaciones de Satanás y, en caso de pecar, pagar las multas correspondientes.

  4. Con su caldo realice tres buches, cada uno de ellos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Lisandro salió al patio y sacrificó a la torcaza que había anidado en la ventana.

Hizo el caldo y pensó en cuanto más feliz iba a ser ahora que tenía alguien que le dirigiera el destino. Le prometió de palabra a su nuevo jefe que le entregaba todo, y terminó con los buches… en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Al terminar, miró con orgullo el certificado:

“Certifico que Lisandro Juárez ha recibido el sacramento bautismal.”

@pontifex_es

Representante de Dios en la tierra.